La inversión inmobiliaria como complemento de una cartera de inversión

Inversió immobiliària wealth management

La inversión en activos inmobiliarios siempre ha tenido la consideración de inversión estable y con poca volatilidad. Pero este mantra de inversión segura se vio en entredicho tras la crisis del 2008, donde aquel famoso mito de «los inmuebles nunca bajan» se dio de bruces con la realidad del mercado. Si algo nos ha enseñado la burbuja inmobiliaria es que ni las rentabilidades pasadas están garantizadas ni hay activo libre de riesgo en el mercado. Hoy hay más conciencia de que la inversión inmobiliaria es un buen complemento para reducir la volatilidad de una cartera de inversión, al aumentar su descorrelación con el resto de activos financieros. Pero tiene, como todo, sus ventajas e inconvenientes.

Inversión inmobiliaria wealth management

A la hora de pensar si invertir o no en vivienda conviene saber dos cosas fundamentales; que hay que separar la compra de una vivienda habitual de la que hacemos con el objetivo de obtener una renta de alquiler, y que también existen otras opciones en el mercado si queremos orientar nuestra inversión hacia el mundo inmobiliario.

En este y siguientes posts repasaremos ventajas e inconvenientes de comprar directamente el activo, así como algunas de las mejores alternativas para invertir en el sector sin la necesidad de hacer un desembolso tan elevado. Conviene no olvidar que cada perfil inversor es diferente y que lo mejor será contar con la figura de un asesor financiero que nos oriente de acuerdo con nuestras necesidades analizando el global de la cartera.

¿Qué ventajas y desventajas tenemos al comprar un inmueble para alquilar?

Las principales ventajas vienen de la rentabilidad, ya que, si analizamos el comportamiento histórico de rentabilidades, la inversión inmobiliaria se encuentra por encima de la inversión en renta variable en términos de rentabilidad y riesgo. Otra de las ventajas que ofrece la inversión directa en vivienda es que se trata de un bien tangible o físico, lo que proporciona seguridad emocional al inversor en momentos de pánico en los mercados. El hecho de contar con un bien físico genera más tranquilidad que si se trata de papeles o anotaciones en cuenta. Por último, la inversión en vivienda, al suponer un importe elevado, normalmente la solemos acompañar de financiación, por lo que los ratios de rentabilidad se maximizan debido al efecto de apalancamiento financiero.

Como desventajas, podríamos destacar la falta de liquidez, ya que si necesitamos disponer del dinero de manera inmediata procedente de una desinversión dependeremos de un mercado no organizado donde la búsqueda de un comprador para nuestro activo requiere de tiempo y negociación, y las diferencias entre valor y precio acostumbran a ser un obstáculo en la negociación.

Otro de los inconvenientes es la poca diversificación que permite, puesto que, al invertir una alta cantidad en un solo inmueble, puede ser una opción demasiado arriesgada —al jugárselo todo a una carta—. Comoquiera que se trata de un mercado poco homogéneo, en función de la zona, orientación, altura, servicios asociados, etc., obtendremos una mayor o menor rentabilidad. Por ende, si se elige mal y concentramos la inversión en un solo activo, hay pocas probabilidades de recuperarla y rentabilizarla. 

Inversión immobiliaria gestión de patrimonios

Por último, pero no por ello menos importante, la inversión directa exige reinversiones periódicas, elevados costes de mantenimiento y gastos asociados. Y, por añadidura, una pesada carga de impuestos y reparaciones si se producen desperfectos, ya que el propietario se verá obligado a reinvertir cada cierto tiempo en el inmueble para mantenerlo en perfecto estado y poderlo transmitir con posterioridad en buenas condiciones. 

Por fortuna, tenemos alternativas para invertir en el sector inmobiliario sin necesidad de comprar directamente un inmueble y jugarnos nuestra suerte a un tipo determinado de activo. Pero eso lo veremos en próximos posts