¿Planificamos el 2021?

Planificació fiscal 2021 Vall Banc

En el año 2020 ha sido un año marcado por la evolución de la pandemia del SARS-CoV-2 y no es extraño pensar que todos nuestros deseos para este año 2021 que acabamos de empezar, sean dejar atrás la crisis sanitaria, gracias a la llegada de la vacuna.


Pero, ¿qué impacto han tenido y tendrán los efectos colaterales de esta situación en nuestras inversiones financieras? Como todos sabéis, esto es un espacio donde hablamos de fiscalidad y, precisamente, estos son los efectos que querría contaros.

Con la crisis de la pandemia se han podido dar dos escenarios: 1) aquellas personas que realizaron inversiones financieras antes de la llegada de la misma y en plena crisis tuvieron que desinvertir por diversas razones - concentración de riesgo, caídas en las valoraciones de los activos, necesidades de liquidez, etc. - o 2) personas que aprovecharon las bajadas sufridas por los mercados financieros a raíz de la crisis e invirtieron en ese momento.

La situación, a efectos fiscales, es muy diferente en un escenario o en el otro y este es el punto que me gustaría contaros, ya que cuando se vende o materializa una inversión financiera, siempre lleva una tributación asociada, cuyos efectos pueden ser positivos o negativos.

En el escenario número 1, a raíz de las desinversiones cuando los mercados sufrieron bajadas excepcionales, se pusieron de manifiesto unas pérdidas patrimoniales o unos rendimientos del capital mobiliario negativos que en Andorra, según el artículo 32 de la Ley del IRPF , se podrán compensar en los diez períodos impositivos siguientes, si después de la integración y compensación con las ganancias del ejercicio, resulta un importe negativo, siempre y cuando estas rentas sean integrables.


Este régimen de compensación es benévolo si lo comparamos con los de los países vecinos, donde se establecen limitaciones de compensación entre ganancias y pérdidas de capital y rendimientos de capital mobiliario y, además, la limitación temporal de compensación en ejercicios futuros es menor.

En el escenario número 2, estamos en el caso contrario. Las referidas carteras de inversiones habrán sufrido unas revalorizaciones importantes, manifestando así una ganancia de capital o unos rendimientos de capital mobiliario positivos, sujetos a imposición en el ejercicio en que se materialice la venta o amortización.

Los residentes fiscales en Andorra, gracias al sistema impositivo que tenemos, donde los productos de renta variable tienen una baja o nula tributación, tanto en el momento de la recepción de los rendimientos como de la venta del activo, no es un punto que debería preocuparnos demasiado. Sin embargo, los productos de renta fija, que siempre generan rendimientos de capital mobiliario (tanto los rendimientos recibidos como las amortizaciones), estarán sujetos a tributación.

Por estas reglas de compensación existentes en el Principado es importante hacer una valoración y previsión de la cartera de inversiones, a efectos impositivos. Para construir o deshacer una cartera es tan importante el punto de vista financiero como el fiscal, con el fin de tomar decisiones de inversión que optimicen nuestros objetivos personales.

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